En el panorama actual, el entusiasmo de los jóvenes por los cosméticos y tratamientos estéticos emerge como un foco de discusión. Impulsados por las redes sociales y nuevas figuras de la belleza, niños y adolescentes invierten cada vez más energía en productos que, en la mayoría de las ocasiones, resultan superfluos para su edad. La tendencia de los llamados 'Sephora Kids', quienes emulan las rutinas de cuidado facial de TikTok, suscita preocupación entre padres y expertos debido a los posibles perjuicios para la piel juvenil.
La verdad sobre el retinol y el ácido glicólico en pieles jóvenes
Ana Santamarina, especialista en dermocosmética, enfatiza la importancia de clarificar conceptos. "Es una cosa que los jóvenes quieran usar cosméticos que no tienen sentido a su edad; pero decir que nunca necesitan activos como el retinol o el glicólico, no es verdad. Pueden tener mucho sentido en una piel joven con imperfecciones", explica. El retinol, un derivado de la vitamina A, es un activo potente conocido por su capacidad de renovar células, regular el sebo y mejorar la textura de la piel, siendo útil para el acné. El ácido glicólico, por su parte, un alfa-hidroxiácido, actúa eliminando células muertas y mejorando la uniformidad cutánea, además de controlar la grasa. Ambos componentes, bajo un uso controlado, pueden ser grandes aliados para la piel adolescente con tendencia acneica. La clínica dermatológica Novaderma respalda su uso en edades tempranas (13-15 años) para tratar pieles grasas, siempre como parte de un tratamiento médico y no como una rutina cosmética básica.
Es crucial que el uso de estos productos sea supervisado por un médico, ya que un uso excesivo puede causar irritaciones, quemaduras y alterar la barrera cutánea. Eduardo Senante, farmacéutico y experto en dermoestética, advierte que si la piel del adolescente no presenta problemas específicos, una rutina sencilla de limpieza, protección solar e hidratación es más que suficiente. La clave reside en la información y la individualización, evitando las tendencias pasajeras y optando por tratamientos específicos solo cuando realmente aportan un beneficio comprobado.